Muuuu...
Cenital...
Explicazo...
Buenobonitobarato....
Todos contra solos...
Elefant ant ant saca los duermigos al san.
Muerome...
Orbitando sobre mi cotideanidad...
Avance....
Oasis...
Disparidad...
Borde de mesa picado...
Vacaciones en el mar♫
«si ahora fuera soldado de guerra mataría periodistas», Arturo Pérez Reverte







¡Al fin! Habrás pensado al leer el título. ¡Por fin alguien se atreve a ofrecer una solución a este gran problema cotidiano que tantas veces se nos ha presentado! Efectivamente, los expertos en autoayuda de la Inciclopedia nos atrevemos con todo. Y como sabemos perfectamente que más de una vez has tenido que cortarte las uñas de los pies con los dientes mientras te miraba un pato con intenciones homicidas, y no has sabido cómo hacerlo, te ofrecemos esta estupenda guía. De nada.
¿Los tienes a mano? Si no es así, seguramente estarán en el botiquín del baño, o en uno de los cajones de tu mesilla de luz. Los podrás identificar por su nombre extraño (Leponex,avapena Viagra ,Zyprexa, o algo similar). Pero por supuesto, hasta que hagan efecto pasará algo de tiempo. Así que mientras tanto, tendrás que seguir con el siguiente paso.
¿Son sus intenciones realmente homicidas? ¿Seguro que no está simplemente de mal humor porque su equipo de fútbol ha perdido por goleada el último domingo? Los patos son grandes aficionados al deporte rey, y una decepción así puede dejar mala cara a cualquiera.
Para saber si realmente el pato quiere acabar con tu vida, fíjate si lleva algún tipo de arma. Tratándose de un pato, debería llevarla en el pico, y probablemente se trate de una granada, una bomba atómica, una ballesta o una cuchara. Si tiene las cuatro al mismo tiempo, puedes estar seguro de que su intención es causarte algún tipo de daño físico. Si tiene una o dos, lo mejor será preguntarle. Si no tiene ninguna (o tiene alguna pero cuando se le preguntó, su respuesta fue que no tenía ninguna intención homicida), entonces podemos estar tranquilos.
Por supuesto, es muy probable que sea una acción algo extraña. Puede que pienses que esto no sea tan urgente como evitar que el malvado pato te ataque. Quizás creas que en este momento sería mejor intentar desarmar al animal, o negociar con él para que abandone la violencia. Sin embargo, estás olvidando una cuestión fundamental: ¿alguna vez viste a un pato atacando a alguien que se estuviera cortando las uñas de los pies con los dientes? ¡Claro que no! Por lo tanto, es evidente que esta acción tiene un 100% de efectividad para resolver esta situación. Así que no preguntes más y pasa a la siguiente sección.
¿No te acabo de decir que no preguntes más? Pasa a la siguiente sección, y no me hagas enfadar.
Si tus dientes están debidamente afilados (¿recordaste afilártelos esta mañana, verdad?), lo más probable es que resulten tremendamente efectivos. Si no consigues flexionarte lo suficiente para llegar a tus extremidades inferiores, dile al pato que espere un momento. Apúntate a unas clases de yoga. Practica todos los días durante un mes. Vuelve a la habitación (el pato estará aún allí, créeme, lo digo por experiencia) y retoma este paso.
Llegados a este punto, lo más probable es que haya ocurrido alguna de las siguientes opciones:
Por lo tanto:
Te lo repito:¿No te acabo de decir que no preguntes más? Termina de leer éste artículo y vete a hacer algo productivo. Y la proxima llamo a La Ladrona para que te haga aburrir.
Si encuentras una con el mismo título te doy un premio (pero si la creas tú mismo no vale).

